Lima COP20 | CMP 10 / CK / Montañas y Agua / Aves y cambio climático en los Andes Tropicales Peruanos
19-11-2014 Montañas y Agua

Aves y cambio climático en los Andes Tropicales Peruanos

 

Foto de Dietmar Reigber

Por Oscar Gonzalez, Biólogo, M.Sc. Candidato a Doctor en Ecología

Las montañas tropicales son ecosistemas muy sensibles al cambio climático, especialmente los bosques enanos que están en el límite de la puna con el bosque montano a gran altura. El efecto del cambio climático en la biodiversidad se estima en un incremento de rango altitudinal de zonas bajas a zonas más altas; esto quiere decir, los animales y plantas que estaban adecuados a vivir en las partes bajas, van a subir y colonizar sitios donde no estaban antes porque el clima ha cambiado. La biodiversidad que está en las cumbres de las montañas está amenazada por que ya no tiene a donde ir, más arriba se acabó el bosque y empieza el pastizal de puna. Además, muchas plantas y animales en esos bosques enanos que están en lo más alto son endémicos, eso quiere decir que no se encuentran en ningún otro lado pues en el lugar donde están han podido evolucionar y adaptarse a este particular ambiente. Al cambio climático, se suma la deforestación causada por la demanda de leña de las poblaciones humanas y los incendios intencionados para renovar pastos para la ganadería extensiva.

Entre los elementos de la biodiversidad, las aves son los organismos mejor estudiados del planeta, se tienen registros de hace muchos años y mucha gente las puede diferenciar fácilmente por lo que se pueden monitorear y así detectar cambios en su distribución y poblaciones. Entonces, si disponemos de datos históricos de clima y de distribución que sean confiables, las aves silvestres pueden ser buenos indicadores de lo que ocurre en el ambiente. En los Andes Tropicales, tenemos quizás la mayor diversidad de aves del mundo, y la mayor cantidad de especies endémicas; lo que es un gran atractivo tanto para ornitólogos como para turistas aficionados a las aves (birdwatchers).

La cordillera Carpish y los Cerros del Sira, ambos en Huanuco, han sido visitados por ornitólogos desde mediados del siglo pasado. Han descubierto una buena cantidad de especies de aves nuevas para la ciencia, las cuales son ahora un gran atractivo. Las expediciones norteamericanas, principalmente, que fueron en esos tiempos, recabaron información valiosa de la distribución de aves a lo largo de distintos pisos ecológicos, tipos de bosque que van cambiando conforme se sube en las montañas. Fue así que entre el 2010 y el 2014, he venido realizando investigación en las aves silvestres en estos bosques tropicales de Huánuco, en Carpish con un proyecto de tesis doctoral de la Universidad de Florida, financiado en parte por el Premio Anual a la Investigación Ambiental del MINAM y en el Sira con un proyecto de la Cooperación Alemana, junto con los investigadores German Forero (Colombia) y Jacob Socolar (USA).

Para probar la hipótesis de que las aves silvestres han variado su rango de distribución altitudinal desplazándose a sitios más altos debido a que el clima se está calentando, primero verificamos que hay un incremento de la temperatura cotejando en bases de datos mundiales y en estaciones meteorológicas, encontrando evidencia que en los Andes centrales del Perú la temperatura se está incrementando. Luego realizamos expediciones replicando los monitoreos de aves que las expediciones previas realizaron, comparando nuestros datos con los datos del siglo pasado. En los Cerros del Sira, hay evidencia clara de que las aves han subido de rango, pero menos de lo que se esperaba con los modelos ecológicos. En Carpish, si hay evidencia de incremento de rango de por lo menos tres especies, pero lamentablemente el impacto de la deforestación ha sido tan severo en ese lugar que hay confusión entre los efectos del clima y la perdida de hábitat.

Concluimos que es importante enfatizar la investigación y monitoreo continuo de las aves en las montañas tropicales y asegurar su conservación, proponiendo especies sensibles para el monitoreo ambiental. La polinización como ejemplo de interacción ecológica es un servicio ambiental que va a ser sumamente afectado por el cambio climático, por lo que se debe investigar más profundamente. El bosque enano o bosque achaparrado, por tener especies endémicas, por proteger las cabeceras de cuencas y por tener muchas amenazas, debe tener prioridad de conservación.